lunes, 5 de mayo de 2008

Controlando la posición

Habitualmente, los sistemas automáticos se ponen en marcha según los datos que reciben del entorno mediante unos dispositivos llamados sensores.

Los sensores miden o detectan los cambios que se producen en el entorno respecto a ciertas magnitudes: temperatura, posición, velocidad, presión, etc.

Observa aquí algunas situaciones en las que se utilizan tres tipos distintos de sensores de posición: de contacto directo, de proximidad, y de gran distancia.

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